Los gastos en el trading. El otro presupuesto que debemos tener en cuenta.

Como nuestros lectores habrán notado, los viernes estamos dedicando un espacio del Blog a hablar de temas que se escapan de la operativa y análisis habitual de carteraglobal.com. Sin duda el hecho de que sea el día que me tomo de descanso dentro de nuestro Club de Bolsa ayuda bastante a ello. Sería como un día de descarga/desconexión  como antesala al fin de semana que, para todos aquellos que puedan permitírselo, recomiendo en gran medida. Sin duda, esta circunstancia podría ser protagonista de otro post.

Pero en el de hoy volvemos a hablar de presupuestos. Seguimos insistiendo en la idea de  ver nuestra participación en los mercados financieros como un negocio, da igual que estemos aquí para buscar un sueldo mensual,  para encontrar una fuente de maximización de ahorros o una preparación para la jubilación. Lógicamente, si te planteas los mercados financieros como un juego de azar, estás en el sitio equivocado, por que la banca ganará casi siempre.

La semana pasada hablamos sobre la forma de elaborar un presupuesto de ingresos, intentando responder a esa peliaguda pregunta tan típica de ¿cuanto dinero se puede ganar en la bolsa?.  Una vez que tenemos claros cuales son nuestros ingresos esperados, debemos ser conscientes de qué gastos podemos tener y para ello, qué mejor herramienta que tener nuestro presupuesto de gastos:

Realmente, el presupuesto de gastos debería ir antes que el de ingresos. Antes de ver cuanto puedo ganar será necesario conocer que coste me va a originar la puesta en marcha de este negocio. En un primer paso, deberíamos distinguir entre gastos recurrentes y no recurrentes, es decir aquellos que tendremos de forma periódica frente a los que tendremos de forma puntual.

Entre los primeros, podemos distinguir los siguientes, entre otros:

1.- Gastos de conexión a internet.

2.- Gastos de suministro de datos. En función de nuestra operativa vamos a necesitar (o no) de suministro de datos en tiempo real, esto tiene un coste.

3.- Gastos de plataforma gráfica. Va a depender del sistema que utilice cada uno, en mi caso soy analista técnico y con uno de los sistemas más raros y complejos que conozco. Necesito de una buena plataforma gráfica para desempeñar mi trabajo, personalmente utilizo ProReal Time, pero hay otras.

4.- Gastos de servicios externos. Entendiendo este apartado como gastos de suscripción a revistas, a centrales de alertas o servicios como nuestro Club de Bolsa.

5.- Gastos del broker, gastos bancarios., etc. Por un lado, tenemos las comisiones que nos cobra nuestro broker por nuestra operativa (spread, comisiones…), por lo general y por simplicidad este gasto lo vamos a considerar como un menor ingreso, dentro del correspondiente presupuesto. Pero hay otra serie de gastos del broker o bancarios que debemos tener en cuenta, como gastos de mantenimiento, gastos por emisión de transferencias, gastos por custodia de acciones…

6.- Impuestos. Que no se nos olvide este detalle por que es una partida muy importante. No será un gasto fijo, es un gasto variable en función de nuestra cifra de ingresos. Ten en cuenta que hablo de cifra de ingresos y no de beneficios.

Después, nos vamos a encontrar con una serie de gastos esporádicos, que más que considerarlos como gasto, deberíamos tratarlos como inversión, como pueden ser los siguientes:

1.- Equipos informáticos. A este respecto, insisto mucho en que si queremos ser profesionales, primero debemos parecerlo. Olvídate del teléfono móvil, está bien para sacarte de algún apuro. Igual que te digo esto, también te digo que tampoco hace falta tener 8 pantallas.

Meteremos en este saco a un elemento que normalmente no se le da importancia pero que a mi modo de ver es fundamental en nuestro trabajo diario. Hablo del SAI  (sistema de alimentación ininterrumpida) que nos permitirá seguir operando durante el tiempo suficiente ante un corte de suministro eléctrico. Es como un seguro, no le haces caso, pero cuando ocurre algo te alegras de tenerlo.

2.- Inversión en formación. ¿Es posible aprender sin necesidad de pagar? Si. ¿Es posible ser consistente sin hacer un curso de pago? Si. ¿Recomiendo la formación de pago? Depende, por desgracia en este mundo hay de todo. La información y formación relativa a los mercados financieros es tan extensa que uno nunca deja de aprender algo nuevo, si vas solo, por tu cuenta corres el riesgo de entrar en un bucle de formación sin fin. Te lo digo desde mi experiencia personal, tener un mentor que nos guíe en el mundo de los mercados financieros ayuda y acelera el proceso formativo en gran medida. Pero ojo por que no es oro todo lo que reluce, hay cursos mejores, otros  peores, unos que sirven para mucho y otros que no aportan nada, pero ten claro una cosa, por mucho curso que tengas a tus espaldas, si no tienes definido tu trading plan, de poco o nada te van a servir.

Aunque compremos un ordenador cada 3 años o paguemos por una vez un curso de formación, estos conceptos generan una salida de fondos de nuestra cuenta y aunque no hay que tomarlos como gastos recurrentes si que debemos incorporarlo a nuestro presupuesto a través de un cuadro de amortización.

Respecto a los equipos informáticos es más sencillo. Pongamos por ejemplo que adquirimos un ordenador por valor de 800€ y estimamos una vida útil de 2 años. Lo incluiríamos en nuestro presupuesto de gastos mensual como una amortización periódica de 33.34€ al mes (800€ dividido entre 24 mensualidades).

La formación es más subjetiva, ya que podemos realizar un curso una vez y aplicar lo aprendido durante el resto de nuestra vida operativa, así que ¿ en que plazo lo vamos a amortizar?. Podríamos hacerlo de distintas maneras, una que propongo sería la siguiente:

Cursos de menos de 300€. Lo amortizamos en 1 año.

Cursos de menos de 1000€. Lo amortizamos en 3 años.

Y así sucesivamente.

Hay otro tipo de «gasto» que también deberíamos incluir dentro de las partidas a amortizar. Hablo de las «pérdidas gigantes». ¿Cuantos de nosotros por no tener un plan de trading bien definido, o por saltárnoslo, nos hemos encontrado con una pérdida muy superior a lo que en un principio nos podríamos permitir?. Imaginemos que mi trading plan me dice que solo puedo arriesgar 100€ en una operación, pero por no seguir mis reglas de gestión monetaria me encuentro que he perdido 2000€  de una sola tacada. Esta circunstancia hace mucho daño tanto a nivel psicológico como a nivel económico, de lo primero ya hablaremos en otro momento, de lo segundo hay una forma de canalizar este error.

Cuando tenemos una pérdida de este tipo, podemos crear un plan para amortizarla en un trimestre. Si dentro de nuestra operativa tenemos un presupuesto diario de 50 puntos de ganancia, podríamos aplicar durante 3 meses un presupuesto especial de X puntos adicionales diarios para cubrir esta pérdida.

Lógicamente, no podemos estar teniendo este tipo de pérdidas cada dos por tres. En caso en que se produzca debemos reflexionar y que ello nos lleve a cumplir nuestro trading plan a rajatabla.

A partir de que tengamos muy claro cual es nuestro presupuesto de gastos, es necesario que lo incorporemos al presupuesto de ingresos y hagamos un balance. La semana pasada poníamos un ejemplo en el que el presupuesto de ingresos nos daba una estimación de unos 410€ al mes.

Pues bien, vamos a suponer que entre gastos fijos recurrentes y amortizaciones, nuestro flujo de salida mensual se sitúa en 450 € mensuales. Evidentemente tendremos un claro desequilibrio y nuestro negocio será deficitario. O actuamos reduciendo gastos o lo hacemos intentando generar mayores ingresos. Este último punto lo trataremos en el artículo del próximo viernes.

Que tengan un buen fin de semana.